viernes, 24 de junio de 2011

-- Norma Ledezma exige cumplir sentencia de Campo Algodonero

Demandan a Felipe Calderón fin a “simulación” en DH
 
Por Rafael Maya Barradas

México, DF, 23 jun 11 (CIMAC).- La fundadora de Justicia para Nuestras Hijas, Norma Ledezma, exigió a Felipe Calderón ponga fin a la “simulación” de su gobierno en materia de Derechos Humanos (DH) de las mujeres, y cumpla ya la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) sobre el asesinato de tres jóvenes en Campo Algodonero, Ciudad Juárez.

Al participar en el diálogo sobre seguridad entre autoridades federales y representantes de la sociedad civil, Ledezma le recordó a Calderón que antes de ser asesinada, la activista Marisela Escobedo le solicitó audiencia para demandarle justicia por el homicidio de su hija Rubí Marisol Frayre, pero “usted no la recibió”.

“Ella ubicó al asesino de su hija, (él) vivía en Zacatecas y la Policía Federal lo protegió y lo sigue protegiendo por el involucramiento de las corporaciones con los criminales. Es cierto que Sergio Rafael Barraza Bocanegra asesinó a Rubí, es cierto que la incompetencia de los jueces del Estado lo dejaron libre, pero también es cierto que la Policía Federal lo sigue protegiendo”, acusó la activista.

En el alcázar del Castillo de Chapultepec –lugar del encuentro–, Calderón estuvo acompañado de varios funcionarios federales, entre ellos el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna –responsable de la Policía Federal–, y el titular de Gobernación, Francisco Blake Mora.

“El incumplimiento de la sentencia del Campo Algodonero, que además obliga al Estado mexicano, es la muestra de la política de simulación del gobierno en el tema de los Derechos Humanos de las mujeres”, lanzó Norma Ledezma.

Los cuerpos de Claudia Ivette González, Laura Berenice Ramos Monárrez y Esmeralda Herrera Monreal fueron hallados en el predio conocido como Campo Algodonero entre el 6 y7 de noviembre de 2001.

Ledezma abundó que el caso de su hija Paloma Escobar, desaparecida y asesinada en Ciudad Juárez en marzo de 2002, está en proceso de llegar a la CoIDH “ante la indolencia del Estado y la insensibilidad a nuestro sufrimiento”. Subrayó que será el segundo caso de feminicidio por el que podría ser sentenciado el Estado mexicano por la Corte interamericana.

Paloma Ángelica Escobar, hija de Norma Ledezma, desapareció a los 16 años de edad el 2 de marzo de 2002. El 29 de ese mismo mes fue encontrada muerta.

El 30 de diciembre de 2003, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) y la Comisión Mexicana para la Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) llevaron el caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual le da entrada el 14 de marzo de 2006. Ahora está pendiente de llegar a la CoIDH para un eventual veredicto.

Ante Calderón y funcionarios federales, Ledezma añadió que el 28 de junio (dentro de cinco días) el Estado mexicano comparecerá ante la CoIDH por el incumplimiento de las medidas provisionales por la desaparición forzada por parte de militares de Nitza Paola, Rocío y José Ángel Alvarado.

“Es el primer caso de su gobierno, el primero del Operativo Conjunto Chihuahua por el incumplimiento de las medidas provisionales”, remarcó la fundadora de Justicia para Nuestras Hijas, organización pionera en la demanda de castigo a los responsables del feminicidio en Ciudad Juárez

Sobre la situación en la localidad fronteriza, Norma Ledezma, afirmó que el delito de trata “es tan real como lo es la indiferencia de quienes investigan; hemos presentado casos concretos a la SIEDO… sin embargo hasta esta fecha no ha pasado nada”.

Puso los ejemplos de Yanira Zaire y Adriana Sarmiento, mujeres desparecidas y al parecer víctimas de redes de trata. “No son sólo cifras, señor, son mujeres desaparecidas que tenían una vida por delante, pero debido a que la impunidad ampara y protege a los delincuentes, desconocemos el destino de estas jovencitas y esto es en toda la República Mexicana”, subrayó.

“Ignoro si a usted le queda claro la realidad de este país, la realidad del pueblo mexicano. En cada hogar donde nos falta un miembro en nuestra familia, asesinado o desaparecido, jamás… jamás la vida es igual”, dijo Ledezma a Felipe Calderón ante la mirada de otros activistas –entre ellos el poeta Javier Sicilia–, funcionarios y la presidenta del DIF nacional, Margarita Zavala.

La luchadora social exigió el cumplimiento de las demandas de las organizaciones de mujeres de Juárez y Chihuahua, entre ellas: creación de un banco de información genética de ADN de familias de víctimas a nivel nacional; que la PGR atraiga los casos paradigmáticos que presentó la Caravana del Consuelo; y la instauración de fiscalías especializadas en feminicidio y delitos de género en cada estado, entre otras.

“Un deseo suyo, señor Presidente, es una orden para su gente. Le pido que delante de todo este público como testigo y de México, de la nación completa, nos responda. Y si nos dice que no, nos diga por qué y si nos dice que sí, nos diga cuándo”, concluyó Ledezma.

En respuesta, Francisco Blake Mora se comprometió a revisar en forma personal el cumplimiento de la sentencia de la CoIDH en el caso Campo Algodonero. Informó que en breve se llevará a cabo una reunión al respecto.

Sin dar más detalle, el secretario de Gobernación expuso que se iniciaron 62 procedimientos administrativos sancionadores ante la Secretaría de la Contraloría de Chihuahua y se aplicaron 26 actos sancionadores.

“Hay una serie de acciones... que estamos trabajando respecto de la propia sentencia y yo me comprometo con usted a revisarla a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos para darle un seguimiento puntual a la misma", ofreció a Norma Ledezma.

Cabe recordar que en diciembre de 2010 venció el plazo establecido por la Corte para la creación del Memorial a las víctimas de feminicidio, y la celebración del acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional que hasta ahora no se ha realizado, pero de eso Blake Mora no dijo nada.

11/RMB/LGL